Una buena contabilidad es la base de un negocio saludable. Estos son cinco consejos que todo propietario de una pequeña empresa debe seguir.

1. Separe las finanzas personales de las del negocio

Abra una cuenta bancaria exclusiva para el negocio y úsela únicamente para actividades comerciales. La Publicación 583 del IRS recomienda mantener la cuenta corriente de su negocio separada de su cuenta personal. Esto facilita el seguimiento de ingresos y gastos y reduce el riesgo de reclamar gastos personales como deducciones del negocio.

2. Registre los gastos a medida que ocurran

No espere hasta fin de mes —o, peor aún, hasta fin de año— para clasificar sus gastos. Regístrelos a medida que ocurran para evitar perder deducciones.

3. Guarde copias digitales de los recibos

Los recibos en papel se borran y se pierden. Escanee los recibos y guárdelos junto con las facturas u otros documentos de respaldo. Un sistema electrónico para llevar registros es útil cuando produce registros legibles que respaldan y verifican las partidas de su declaración.

Un estado de cuenta bancario o de tarjeta de crédito demuestra que se realizó un pago, pero por sí solo quizá no demuestre su propósito comercial. Conserve suficientes detalles para explicar qué compró y por qué corresponde incluirlo en los registros de su negocio.

4. Haga una conciliación mensual

Compare sus registros contables con sus estados de cuenta bancarios todos los meses. Esto permite detectar errores a tiempo y garantiza que sus libros contables sean exactos.

5. Use las herramientas adecuadas

Las hojas de cálculo pueden funcionar durante un tiempo, pero el software especializado reduce el trabajo manual a medida que su negocio crece. Simple-C está diseñado específicamente para la contabilidad del Anexo C, lo que facilita mantenerse organizado y preparado para la temporada de impuestos.


Fuentes